Conociendo las cerraduras

La mayoría de los propietarios, a pesar de conocer el uso y la importancia de una cerradura en cualquier puerta del hogar, desconocen las partes que conforman este elemento de seguridad, así como el reconocer la calidad de una cerradura.

Estos son detalles aparentemente insignificantes, sin embargo, es una manera de evitar ser víctima de una estafa al momento de adquirir una cerradura para su hogar.

Función de una cerradura

La cerradura es un mecanismo metálico que se utiliza para cerrar o bloquear un espacio específico, una puerta, una ventana, un cofre, entre otros, impidiendo así el ingreso de personas no autorizadas a este espacio protegido.

Existe una amplia gama de cerraduras en el mercado, principalmente se dividen en cerraduras mecánicas, electrónicas y de tiempo, la elección de la cerradura ideal va a depender de las recomendaciones que indique el cerrajero contratado para tal fin, quien va a considerar las necesidades del cliente y las condiciones del lugar en el que se va a instalar dicha cerradura.

Partes que conforman una cerradura

Considerando una cerradura mecánica para embutir, puede solicitar a un cerrajero profesional que les muestre cada una de las siguientes partes:

  • Frontal: Consiste en una pieza generalmente metálica que cubre la cerradura, y se puede ver en el canto de la puerta.
  • Pomo: Puede ser también una manilla, lo cierto es que su función es la de accionar el resbalón.
  • Resbalón: Es la pieza metálica que se retrae cuando se gira el pomo o manilla. Tiene un lado biselado, esto con la finalidad de permitir el deslizamiento de la puerta, y su función es la de mantener la puerta cerrada, aunque esta no haya sido cerrada con llave.
  • Paletón: También se conoce como pestillo, y consiste en una pieza metálica, generalmente rectangular, que bloquea la puerta una vez que se gira la llave en la cerradura en la dirección correcta, y esta pieza no está biselada, por lo que la única manera de desbloquear la cerradura es con el uso de la llave correcta.
  • Cilindro: Aunque todas las partes de la cerradura son importantes y necesarias, definitivamente el cilindro es la pieza vital, ya que es la que determina el nivel de seguridad. El cilindro tiene un cuerpo metálico y unos pistones, también presenta un orificio en el cual se ingresa la llave, si la llave es la correcta, los pistones se alinearán permitiendo el desbloqueo de la puerta y poder girar el pomo y abrir la cerradura.
  • Bocallave: Es el nombre que se le asigna al orificio en el cual se inserta la llave en la cerradura.
  • Cerradero: Se trata de otra parte metálica, pero se inserta en el canto de la puerta y en esta pieza encajan el resbalón y el paletón.

Cómo reconocer una cerradura segura

Antes de realizar la inversión de adquirir una cerradura, sería ideal reconocer las características de una cerradura que realmente incremente la seguridad, para lograrlo, considere los siguientes tips:

  • Prefiera cilindros anti-bumping, anti-taladro, anti-palanca.
  • Para que un cilindro sea seguro, no es necesario que posea muchos pistones, de hecho, mientras menos pistones convencionales presente el cilindro, mucho mejor, actualmente existen una variante, los pistones imantados, que incrementan considerablemente la seguridad de la cerradura.
  • Revise el material con el que han sido fabricadas las partes metálicas de la cerradura, procure que sean materiales resistentes.
  • Elija un pomo sencillo, en realidad su función no influye en la seguridad, pero si es necesario que sea cómodo para el momento de abrir la puerta.